¿Cómo hacer que las sandalias no te lastimen?
En la temporada de sandalias por excelencia, no solo debemos conocer cuál es la tendencia del calzado sino preocuparnos por elegir el par indicado: seguro para nuestros pies y nuestras articulaciones. Las sandalias que adoramos, muchas veces, pueden dañar la piel y lo podrás evitar de forma sencilla. Si antes de calzarte, aplicas vaselina a tus pies o utilizas tiras hipoalergénicas en las zonas propensas al roce, evitarás más de un dolor de cabeza. Te contamos sobre más trucos simples a continuación.
No te desesperes: estrenar sandalias y obtener rozaduras indeseadas es más común de lo que crees, sin embargo, es hora de popularizar la solución a éste problema y aquí lo haremos: a continuación 6 consejos para evitar que las sandalias te lastimen. No deberás renunciar a tu estilo, solo tomar los recaudos necesarios. Mirá.
6 trucos para evitar que las sandalias dañen tus pies
Una de las claves principales para no dañar tus pies al estrenar nuevas sandalias o al llevar las de siempre, es elegir ante todo materiales de calidad. En caso de que eso no sea posible o, aún así, persista el problema, aplicar los siguientes trucos te ayudará.
1- Cintas hipoalergénicas
Si antes de calzarte tus sandalias, sabes con seguridad que deberías prevenir probables ampollas o rozaduras, adelantarte es una gran opción: las tiras hipoalergénicas no fallan. Si el calzado siempre genera daños en las mismas zonas de tus pies, aplicá una cinta hipoalergénica en el lugar hasta que tus sandalias cedan. Si bien las cintas no son la opción más chic, son una de las más seguras.
2- Vaselina o crema hidratante
La vaselina es uno de los mejores hidratantes para la piel y puede garantizar largos periodos de hidratación. Aplicar vaselina o una crema hidratante de textura densa en las zonas de tus pies más propensas al roce con la sandalia es una gran decisión para prevenir daños: no solo crearás una barrera difícil de traspasar, sino que suavizará la fricción.
3- Ensancha las tiras
Algunas sandalias con tiras demasiado rígidas pueden apretar demasiado: ablandarlas puede ser una buena opción si procedés con extremo cuidado para cuidar su material. El truco casero más conocido implica rellenar las sandalias con papel de diario o corrugado durante 24 hs, y presionar con el relleno en las zonas que suelen causar más dolor. De todas maneras, si ésto no te diera resultado y conocés una casa especializada en tratamiento de calzado, la experiencia del artesano sabrá ensanchar las tiras que más se resisten.
4- El truco del congelador
Probablemente hayas escuchado sobre el método del congelador, muy utilizado para agrandar zapatos. Este truco también funciona con las sandalias. Deberás tener extrema precaución para evitar daños en el material. Llená una bolsa de congelar alimentos con agua hasta la mitad y colocála dentro de tus sandalias. Procurá que la bolsa esté correctamente cerrada y no corra riesgo de romperse. Introducí las bolsas en el congelador y espera alrededor de 8 horas. Al congelarse el agua de la bolsa, la misma aumentará su tamaño, por lo que agrandará tus sandalias.
5- Protectores de siliconas
Los protectores de silicona son plantillas muy finas de silicona que se colocan en la zona de la sandalia que hace daño. Son adhesivos y vienen diferentes formatos según la necesidad. Reducen el rocen y amortiguan en gran parte la fricción.Los podrás encontrar en farmacias y/o en plataformas de comercio electrónico a precios accesibles.
6- Polvos y stick antifricción
Los polvos antifricción y los sticks funcionan a través de la barrera que crean entre la piel y el material de tus sandalias. A menudo producido a base de minerales y talco, se aplica en los pies, o mismo dentro del calzado para crear una barrera protectora. Absorben el sudor y la humedad y permiten que el pie se deslice fácilmente.
Uno de los principales problemas durante las temporadas cálidas es la fricción que genera el calzado que más amamos, pero ya sabés, si aplicas los trucos caseros que te hemos brindado y mantenés la piel de tus pies (y de todo tu cuerpo) hidratada, el riesgo será mucho menor. Los métodos para evitar que las sandalias lastimen tus pies son muchos, sin embargo es importante que sepas cómo cuidarlas para evitar que la sandalia pierda la magia de su diseño: y ésto es posible.
Recordá: elegir sandalias de calidad, podrá evitar en la mayoría de los casos, que tus pies sufran de rozaduras y dolores molestos.
