¿Cómo limpiar las plantillas de las sandalias?
Las sandalias no solo son la parte superficial que podemos ver y admirar por fuera. Debemos cuidarlas y mantenerlas limpias en su totalidad para que nos brinden la mejor experiencia. Las plantillas de las sandalias son esenciales para asegurar una buena pisada y cuidar nuestras articulaciones. Dentro de los hábitos de cuidado, la limpieza es importante no sólo como parte de la higiene correspondiente, sino también para conservar el calzado de la mejor manera. Te contamos cómo limpiar tus plantillas a continuación.
Limpiar la plantillas de tus sandalias es cuidar adecuadamente tus sandalias. Con seguridad le darás un mayor tiempo de vida a tus plantillas y un mejor momento a tus pies. Además, todas sabemos que la suciedad puede resultar en un aroma no demasiado agradable cuando los pies transpiran. No subestimes la limpieza de las plantillas ni de ningún calzado.
Cómo limpiar las plantillas de sandalias: simples pasos
Limpiar las plantillas de sandalias no es una actividad complicada y lo podrás hacer de forma sencilla y con productos que tendrás en tu hogar. Te contamos cómo hacerlo:
Utiliza agua tibia y jabón blanco
1- Colocá agua tibia en una taza de té y poné dentro jabón neutro y dejá derretir.
2- Empapa con la mezcla un cepillo de cerdas blandas o un cepillo de dientes en desuso, y comienza a frotar sobre las plantillas. Presiona hasta sacar la suciedad.
3- Enjuagar la suciedad y las plantillas con agua fría.
4- Dejá las plantillas secar al aire libre y evitá el sol directo.
5- Te sugerimos aplicar superficialmente una pequeña pizca de bicarbonato de sodio en cada una: podrás quitar manchas que han resultado difíciles de quitar. Dejá actuar el polvo de bicarbonato durante un día entero. Luego retira con un cepillo.
Bicarbonato de sodio:
El bicarbonato de sodio se utiliza para quitar manchas difíciles, sino también en casos de mal olor. Si tus plantillas gestionan mal olor, probá con una cucharada de bicarbonato por plantilla. Solo deberás retirar las plantillas de tus sandalias, espolvorear una pizca de bicarbonato en cada plantilla y dejar actuar por la noche. Retira con un cepillo por la mañana y vuelve a utilizarlas.
Agua y vinagre:
En caso de plantillas de cuero, el vinagre con agua es una gran alternativa. Diluye una cucharada de vinagre en una taza de té y utiliza la mezcla para cepillar las plantillas de manera cuidadosa. Recordá utilizar un cepillo de cerdas blandas. Para retirar la mezcla, usá un paño húmedo y dejá secar al aire libre. Evitá el sol directo.
Conclusión
Como te hemos contado, limpiar plantillas no resulta ser una actividad complicada, solo debes tomarte los 10 minutos que te tomará. Te sugerimos limpiarlas con frecuencia para alargar su periodo de vida y sostener un cuidado adecuado de todo tu calzado. No te arrepentirás.
