¿Cómo achicar sandalias de cuero?


Llega la temporada de sandalias por excelencia y las sandalias de cuero siempre serán un hit veraniego. Si ya sacaste tu par del armario y notás que se han estirado o que necesitas un talle mucho más pequeño, la solución podría ser achicarlas y esto es posible. Para achicar sandalias de cuero deberás utilizar métodos que generen humedad y calor: cuando mojas el cuero, éste se encoge. Existen, también, técnicas muy simples de aplicar y obtener resultados efectivos y te contaremos sobre ellas a continuación.


¿Tus sandalias se han agrandado? ¿compraste un par en un talle grande y querés quedártelas de todas maneras? Si el rango de diferencia de tamaño es relativamente pequeño, achicar tus sandalias puede resultar sencillo. 

¿Cómo achicar sandalias de cuero? 5 métodos sencillos de aplicar

Las técnicas para achicar sandalias de cuero que mencionaremos a continuación, requieren de cuidado y precaución en función del cuidado adecuado del material de origen. Procedé con precaución y prolijidad. Valdrá la pena. Utiliza los siguientes elementos según tus necesidades y posibilidades:

Agua, calor y secador de pelo

Humedecé tus sandalias con agua tibia: con un paño húmedo frotá sobre la superficie (cuero) de tus sandalias. Evita empapar el calzado. Dejá unos minutos actuar la humedad sobre el material (de 5 a 10 minutos) y luego utiliza el calor del secador de pelo para secar. Utiliza un paño húmedo y frota sobre la superficie. Evita empapar el cuero. Deja unos minutos actuar (5-10 minutos) y procede a secar utilizando el calor de un secador de pelo. Seteá el secador de pelo en una frecuencia calórica baja para evitar daños indeseados. Una vez el material se encuentre seco, se habrá encogido sin perder su forma.  

Vinagre y secador de pelo

El vinagre es otro elemento que podrás utilizar si está en tu aparador. Humedecé el cuero de las sandalias en vinagre blanco: utilizá un paño suave y frota sobre la superficie o, también, aplica con un rociador. Evitá que se empape. Dejá actuar alrededor de 10 minutos. Luego, solo deberás dejar secar, o, en el mejor de los casos, utilizá secador de pelo en baja potencia para finalizar. Deberás tener mucha precisión y cuidado con el secador. Evitá acercarlo demasiado a la superficie de las sandalias. Mantené una distancia de alrededor de 2 centímetros. 

Plantilla gruesa

Si sucede que dispones de un espacio considerable entre la punta de tu pie y la de tus sandalias, la solución podría estar en, simplemente, colocar una plantilla más gruesa en tu calzado. Podrás comprarlas en tiendas de zapatos, en locales especializados, en farmacias o a través de plataformas de comercio electrónico. 

Espuma o medias plantillas para la zona puntera

Si decides optar por un método menos invasivo para con el material de tus sandalias, la espuma o las medias plantillas pueden resultar útiles. Colócalas en la zona de la puntera o donde necesites cubrir espacio y presioná para que se adapten al lugar. Muchas mujeres utilizan éste método en muchas ocasiones en que desean llevar sus sandalias favoritas y han quedado un poco grandes. Podrás encontrar ésta solución de forma sencilla en locales de venta de zapatos y accesorios y en plataformas de comercio electrónico. 

Plantillas ergonómicas

Las plantillas ergonómicas son plantillas prefabricadas y especialmente diseñadas para mejorar tu experiencia al pisar. Estas plantillas son de fácil acceso y pueden ayudarte a eliminar una diferencia pequeña entre el tamaño de tus sandalias y tus pies. Te brindarán comodidad y una capa adicional de amortiguación para tus pies, lo que podría, también, achicar el espacio excesivo que encuentras entre tus dedos y el borde de tus sandalias. Podrás adquirirlas sin necesidad de una prescripción médica.

 

En resumen

Ahora que sabes cómo achicar tus sandalias de cuero, elige el método adecuado y que creas conveniente para aplicar a las tuyas. Recordá tener precaución y cuidar el material en la medida de lo posible. Si no te sentís segura, recurrí a las técnicas menos invasivas. Sí lo que necesitás es achicarlas más de media talla, puede que la solución sea cambiar tu calzado o llevarlo a una zapatería de confianza.