¿Cómo ablandar las sandalias de plástico? una guía simple para la comodidad de tus pies
Todas queremos llevar las últimas sandalias de plástico en tendencia o devolverles el uso a las que tenemos guardadas hace tiempo en nuestro armario, sin embargo, éste tipo de sandalia puede causar dolor si hacen presión sobre zonas delicadas de nuestros pies. Ablandar el material es una alternativa para mejorar la experiencia: aplicar calor o sumergirlas en agua tibia, son algunos métodos que efectivamente logran ablandar el material. Si buscas expandirlas, puedes recurrir al método congelador o aplicar frío. Te lo contamos.
Si te preguntas cómo ablandar sandalias de plástico, debés saber que los métodos son sencillos. Podrás utilizar calor, aplicando aire caliente sobre el calzado con un secador de pelo, o también sumergir tus sandalias en agua tibia durante un tiempo prolongado y llevárlas húmedas para que, luego, tomen la forma de tus pies. Por otro lado, para expandir el calzado, el método de las bolsas congeladas expande las zonas más rígidas. Es conocido y te lo explicaremos. Recordá tener extremo cuidado para no dañar tus sandalias. Cuidá tu calzado.
Ablandá tus sandalias con calor o frío en simples pasos
No siempre nuestros zapatos o sandalias favoritas son el calzado más cómodo, sin embargo, buscamos la manera de que lo sean. Los materiales sintéticos o el plástico pueden ser más resistentes a ablandarse con el tiempo, pero podrás lograr suavizar tu experiencia y ablandarlo con materiales que seguro tenés en tu hogar. Seguí los siguientes pasos según tus objetivos:
Ablandá tus sandalias con calor
Utilizá las siguientes herramientas y repetí el proceso si es necesario.
Secador de pelo:
1- Ponéte las medias gruesas que tengas disponibles y calzáte tus sandalias. Las medias le brindarán más espacio al calzado para estirarse. Ponéte los pares necesarios para que tus sandalias te queden super ajustadas.
2- Utilizá tu secador de pelos y aplicá aire caliente sobre tus sandalias con intervalos de 20 a 30 segundos. Si el aire es demasiado caliente, mantené el secador a centímetros del calzado.
3- Realizá movimientos con tus dedos y pies para que se expanda el plástico. Tomáte 20 minutos o 15 para realizar ésta acción de forma continuada. Si creés que requiere un tiempo mayor, volvé a aplicar.
4- Caminá con tus sandalias hasta que se enfríen.
Agua tibia:
1- Colocá agua tibia (no hirviendo) en un recipiente en el que puedas colocar tus sandalias.
2- Dejálas en remojo alrededor de 10 minutos.
3- Retirá el calzado y escurrílo con tus manos: sacudí las sandalias.
4- Colocáte las sandalias con calcetines gruesos puestos hasta que notes que comienzan a enfriarse. Tomarán la forma de tus pies.
Los métodos que aplican calor, suelen utilizarse para estirar calzado rígido y de materiales resistentes como el plástico. El calzado cede y puede estirarse los centímetros suficientes para mejorar la experiencia al pisar. Los procedimientos que utilizan frío, como el caso del hielo, se utilizan para ensanchar el calzado, lo cual también procede a aliviar dolores indeseados y el ajuste en ciertas zonas del pie.
Utiliza el frío y ensanchá tu calzado
Los siguientes métodos se utilizan para lograr un ensanchamiento de tu calzado.
Método del congelador:
1- Llená dos bolsas resellables de cocina con agua por la mitad. Aseguráte de que las mismas se encuentren en buen estado para evitar que el agua se escape durante el proceso. No la llenes por completo para evitar que se rompa.
2- Rellená las bolsas con el agua necesaria para que queden perfectas dentro de tu calzado. Tratá de retirar el exceso de aire de la bolsa y cerrá correctamente.
3- Colocá las bolsas dentro de tus sandalias y presioná en las punteras. Deberás rellenar el volumen que quieras expandir. Asegurate que no haya fugas de agua.
4- Colocálas en el freezer y dejálas allí durante toda una noche. Al congelarse el agua el hielo se expandirá y con él se expandirán tus sandalias.
Para proteger la parte exterior de tus sandalias, colocálas (junto a las bolsas de hielo) en otra bolsa o contenedor de plástico antes de colocarlas en el congelador.
5- Por la mañana temprano, retirá el calzado del congelador y dejá descongelar el tiempo que requiera, pueden ser 30 minutos o más.
6- Probá las sandalias y comprobá que se hayan expandido lo suficiente. En caso contrario, repite otra vez el proceso con los cuidados ya mencionados hasta lograr el resultado deseado.
Ensanchador de zapatos:
El ensanchador de zapatos puede ser la solución para varios calzados de tu armario. Es un objeto utilizado en zapaterías para estirar y ensanchar el calzado que resulta demasiado rígido. Te contamos cómo usarlo a continuación.
1- Comprá un ensanchador de zapatos que se ajuste a tus objetivos: conseguílo en locales especializados o plataformas de comercio electrónico. Un ensanchador de tipo "bidireccional" podrá ensanchar tanto el largo como el ancho de tu calzado. Otros ensanchadores son aquellos dedicados a la puntera, los empeines y tacones.
2- Ajustá el ensanchador en tus sandalias
3- Apretá. Girá las perillas en el sentido de las horas del reloj hasta ajustar bien. Vuelve a girar, luego, para ensanchar las sandalias. Dejá el ensanchador dentro de tu calzado por una noche entera.
4- Al día siguiente, retira el ensanchador, desajustando las perillas en sentido contrario y probá tus sandalias. Si creés que necesitas seguir ensanchando tu calzado, podrás volver a repetir el proceso.
Conclusión
Como te hemos contado, ensanchar y estirar tus sandalias es posible y podrás llevar el calzado que deseas vestir de la mejor manera. Recordá, que para una mejor salud de tu calzado, deberás tener precaución al aplicar los métodos. Evitá el calor directo para no derretir el material o dañar detalles de tus sandalias. Procedé con precaución y obtené los mejores resultados para sacar provecho de esas sandalias que tanto amás. Merecen el mejor cuidado.
